Raúl Castro inaugurará su segunda semana como presidente nominal de Cuba con unos intensos días de diplomacia internacional en La Habana, donde recibirá, entre otros, al menos a dos jefes de Estado y un alto representante de la Unión Europea.
En tanto, a nivel interno sigue preparando algunos de los cambios que anunció, sin revelar detalles, durante su investidura el pasado 24 de febrero.
El primer jefe de Estado que saludará al nuevo presidente cubano, sucesor de su histórico hermano Fidel Castro, será su par de Mozambique, Armando Emilio Guebuza, a quien Raúl tenía previsto dar un recibimiento oficial en el capitalino Palacio de la Revolución en la mañana del lunes.
Ese mismo día, Raúl Castro tenía previsto reunirse con uno de los nuevos aliados de Cuba en la región sudamericana, el presidente ecuatoriano Rafael Correa. Sin embargo, el mandatario ecuatoriano canceló a última hora su visita, tras la crisis desatada luego de la incursión en Ecuador de tropas colombianas que dieron muerte al jefe guerrillero Raúl Reyes.
Correa iba a ser el encargado de pronunciar una de las primeras conferencias del X Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del Desarrollo, en un evento que tradicionalmente estaba auspiciado por Fidel Castro y en el que ya había participado el economista ecuatoriano antes de asumir la presidencia de su país.
También se espera la asistencia a este foro, que se prolongará durante toda la semana, del presidente boliviano Evo Morales.
Sin embargo, su nueva visita a Cuba (Morales, junto con su par venezolano Hugo Chávez, fue uno de los más asiduos en la isla durante la convalecencia de Fidel Castro) no ha sido confirmada aún debido a las inundaciones y conflictos políticos internos que sufre el país andino, según medios bolivianos.
Las relaciones internacionales darán poca tregua al nuevo presidente cubano ya que, el 6 y 7 de marzo, llegará a la isla el comisario de Desarrollo de la UE, Louis Michel. Su visita se producirá a pocos días de que el bloque europeo manifestara su "disposición a un diálogo constructivo" con el nuevo Gobierno cubano encabezado por Raúl Castro, tal como enfatizó un portavoz de Michel tras la asunción del nuevo presidente caribeño.
