La oposición ucraniana logró ayer una crucial victoria al lograr que se cumplan dos de sus demandas: la dimisión del gobierno en pleno y la derogación de un grupo de leyes que limitaban las libertades fundamentales y que desataron violentos choques hace 10 días, en un recrudecimiento de unas manifestaciones que llevaban ya dos meses y que se han cobrado la vida de tres personas según las autoridades y seis según la oposición.
La renuncia del primer ministro Nikolai Azarov y el Gabinete no significó que los manifestantes, que desde noviembre de 2013 protestan en la plaza central de Kiev y sus alrededores, salgan de las calles y de los edificios públicos que ocuparon en las últimas semanas. Exigen la dimisión del presidente Víktor Yanukovich, elecciones presidenciales y la aprobación de una ley de amnistía, aunque el Presidente dijo que la promulgará cuando desalojen las calles.
Los dirigentes opositores insisten en que su objetivo es “la transformación de todo el sistema de poder y el retorno a la Constitución de 2004, en la que las facultades se repartían entre el Presidente, el primer ministro y la Rada Suprema”. “La derogación de esas vergonzosas leyes es un pequeño pero importante paso, debemos seguir avanzando”, dijo Vitali Klitschko, uno de los líderes.
Oleg Tiagnibok, otro líder, indicó que la oposición quiere que se diriman responsabilidades por la represión violenta de las protestas, por la que acusan al titular de Interior, Vitali Zajárchenko.
Desde la cárcel, Yulia Timoshenko llamó a seguir luchando a pesar de la renuncia de Azarov. “Este es el primer paso exitoso, pero no es suficiente. Si se detienen ahora sin demandar una victoria completa, todas las víctimas serán traicionadas”, añadió la mujer de 53 años.
La negativa del Gobierno de firmar un acuerdo de asociación con la Unión Europea fue el detonante de la crisis en noviembre de 2013.
LA RENUNCIA
En su carta de renuncia, Nikolai Azárov señaló que dimitía “para crear posibilidades adicionales de alcanzar un acuerdo político y social y en aras de un arreglo pacífico” del conflicto. “Hemos hecho todo para impedir el derramamiento de sangre, la escalada de la violencia y la violación de los derechos civiles”, señaló.
La renuncia fue aceptada por Yanukovich, a través de un decreto en el que señaló que la salida de Azárov conlleva la dimisión de todo el Gabinete, y al mismo tiempo les encargó mantenerse de manera interina en funciones ejecutivas, mientras se nombra el nuevo Gabinete.
LAS LEYES DEROGADAS
La dimisión se produjo al mismo tiempo que 361 de 412 diputados registrados en la sala abolieron nueve leyes, entre ellas las que endurecían las penas por manifestaciones no autorizadas o el bloqueo de edificios administrativos, y prohibían expresamente montar tiendas de campaña en la ciudad. También derogaron las leyes que castigaban la circulación en caravanas de más de cinco vehículos y permitían la celebración de juicios en ausencia de los acusados, aprobadas todas sin mediar debate parlamentario.
