Los dos supuestos responsables de la muerte de 32 niños en un autobús que se incendió en la costa Caribe de Colombia fueron enviados a prisión por orden de un juez, se informó ayer.
La medida judicial afectó a Jaime Gutiérrez y a Manuel Salvador Ibarra, quienes respectivamente eran el chofer del bus y el pastor evangélico que lo contrató.
La diligencia se cumplió en el puerto caribeño de Santa Marta, a unos 750 km al norte de Bogotá. Ambos fueron afectados con medida de detención preventiva por su supuesta responsabilidad en el delito de “homicidio simple con dolo eventual en concurso homogéneo”, explicó la Fiscalía en un comunicado de prensa. Ninguno de los dos aceptó el mencionado cargo y ambos fueron enviados a una cárcel de Santa Marta, pero según la Fiscalía por razones de seguridad podrían ser trasladados a un penal de otra ciudad.
La tragedia ocurrió hacia el mediodía del domingo en el municipio de Fundación, en el departamento de Magdalena y a unos 660 km al norte de la capital colombiana.
