El Gobierno español dio por válidas las explicaciones del presidente venezolano Hugo Chávez al negar cualquier vínculo con el grupo separatista vasco ETA, pero dijo el martes que espera cooperación plena por parte de Venezuela para aclarar los supuestos entrenamientos de etarras en el país sudamericano.
Chávez enmarcó el lunes las acusaciones en una recurrente campaña internacional para desprestigiar su gobierno y restó credibilidad a la confesión de dos miembros de ETA, que admitieron haber recibido un curso sobre manejo de armas en 2008 en Venezuela, según figura en un auto del juez Ismael Moreno, de la Audiencia Nacional.
Poco después, el embajador de Venezuela en España, Isaías Rodríguez, rechazó el testimonio y dejó entrever que los etarras no declararon de forma “voluntaria”.

