Los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Ecuador, Rafael Correa, instalaron ayer en la frontera una reunión para analizar la agenda bilateral y comenzaron el encuentro con referencias al proceso de paz entre el Gobierno de Bogotá y las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC).
“Te felicito en nombre de Ecuador, y yo creo que hablo en nombre de la Patria Grande, al menos de todos los hombres y mujeres de buena voluntad de nuestra América Latina, por esos avances en el proceso de paz en Colombia”, le dijo Correa a Santos en Ipiales, en el departamento colombiano de Nariño.
Santos agradeció las palabras de su homólogo y dijo que Ecuador es uno de los países que ha estado más pendiente del curso de las negociaciones, que se cumplen desde hace un año en Cuba. “El presidente Correa desde el principio estuvo muy pendiente, ha estado muy pendiente y ha manifestado su disposición y su permanente apoyo a este proceso”, dijo Santos.
“Si queremos desarrollar nuestros pueblos con justicia, con equidad, necesitamos lograr esa paz”, respondió Correa.
Los mandatarios encabezaron en la ciudad colombiana el segundo gabinete binacional, una reunión anual de los presidentes y sus ministros orientada a evaluar proyectos viales y energéticos comunes, además de la seguridad en la frontera de 720 km, donde operan grupos guerrilleros, contrabandistas de drogas y de armas. “Estamos, en este momento, más hermanos que nunca”, declaró Santos al inicio de la cita. El primer encuentro se llevó a cabo en la localidad ecuatoriana Tulcán, también en la zona limítrofe, en diciembre pasado.
Hay “dos gobiernos trabajando como uno solo, trabajando en beneficio de sus pueblos”, destacó por su parte el mandatario ecuatoriano.
Correa y Santos protagonizaron en 2008 la peor crisis política entre los dos países, que incluso amenazó con desatar una guerra en la región.
