El espectacular avance de los nacionalistas en las elecciones regionales de mayo avivó las perspectivas de independencia de Escocia, atada al Reino Unido desde hace tres siglos, pero que goza de una amplia autonomía desde 1999.
El Partido Nacional Escocés (SNP, por sus siglas en inglés) logró el 5 de mayo la mayoría absoluta de los escaños en el parlamento autónomo, y en la estela de la victoria reiteró su promesa de organizar un referéndum sobre la independencia de la región británica en un plazo de cinco años.
“Es un momento histórico”, dijo a la AFP Dennis Robertson, un diputado recién elegido. “Nunca hubiéramos podido imaginar una mayoría así”, agregó.
La victoria del SNP, que logró 69 de los 129 escaños, sorprendió a los expertos y los miembros del moderno parlamento de Edimburgo, diseñado por el desaparecido arquitecto catalán Enric Miralles, que están todavía digiriendo la noticia.
