El tifón ´Wipha´ causó deslaves que enterraron a varias personas y destruyeron viviendas ayer en una isla de Japón, antes de precipitarse sobre la costa del Pacífico, donde hubo que cancelar cientos de vuelos, y afectó el transporte público de Tokio durante la hora pico de la mañana.
Se han reportado por lo menos 17 muertes y casi 50 desaparecidos. La parte más golpeada por el tifón fue la isla Izu Oshima, unos 120 kilómetros al sur de Tokio.
Los rescatistas encontraron 16 cadáveres, en su mayoría enterrados por deslaves, dijeron autoridades policiales y municipales.
Decenas de casas fueron destruidas y unas 45 personas estaban desaparecidas. “No tenemos idea de la envergadura de los daños”, dijo el funcionario municipal Hinani Uematsu.
Una mujer de Tokio falleció tras caer a un río, y su cadáver fue recuperado a 10 kilómetros en Yokohama, informó la policía.
Dos niños de sexto grado y otra persona estaban desaparecidos en la principal isla del archipiélago japonés Honshu, informó la Agencia contra Incendios y Control de Desastres.
Más de 350 viviendas fueron dañadas o destruidas, entre ellas 283 en Izu Oshima, indicó la entidad.
El tifón ´Wipha´, que estaba estático frente a las costas, tuvo vientos sostenidos de 126 kilómetros por hora, con ráfagas de hasta 180 kilómetros por hora, antes de que se degradara a tormenta tropical ayer al atardecer.
Según las autoridades, en la noche la tormenta avanzaba hacia el noreste frente a la isla norteña japonesa de Hokkaido.