El Tribunal Supremo de Canadá declaró ayer anticonstitucional las leyes contra la prostitución y obligó al Parlamento canadiense a modificar la actual normativa en los próximos 12 meses.
Los nueve jueces del Tribunal Supremo canadiense reafirmaron de forma unánime que en Canadá “no es un delito vender sexo por dinero” y dijeron que las actuales leyes contra la prostitución ponen en peligro la vida de las personas que reciben dinero a cambio de mantener relaciones sexuales.
“El Parlamento tiene el poder de regular contra lo que molesta pero no a cambio de la salud, seguridad y vidas de las prostitutas”, dijo el Tribunal Supremo canadiense. Aunque en Canadá no es ilegal la prostitución, las autoridades sí han hecho ilegal que nadie reciba dinero obtenido por este medio, de forma que una prostituta no puede contratar los servicios de ningún profesional, desde un contable hasta una persona que se encarga de garantizar su seguridad.
El Tribunal Supremo dijo que aunque el objetivo de la ley es evitar que las prostitutas sean explotadas por proxenetas, “sin embargo castiga a todos los que viven del fruto de la prostitución sin distinguir entre aquellos que explotan prostitutas y aquellos que podrían aumentar la seguridad de las prostitutas”.