El tribunal regional de Múrmansk, Rusia, negó ayer los recursos de excarcelación solicitados por los activistas británicos de Greenpeace Phillip Ball y Kieron Bryan, que junto con otros 28 compañeros están en prisión preventiva desde el 19 de septiembre pasado por haber realizado una protesta en una plataforma petrolera rusa en el Ártico.
Todos los activistas están acusados de piratería marítima y fueron condenados a finales de septiembre a prisión preventiva hasta el próximo 24 de noviembre, en espera de los juicios.
Los recursos presentados por Ball y Bryan fueron examinados y rechazados en audiencias separadas, dijo Mijaíl Kreindlin, asesor jurídico de Greenpeace Rusia, quien destacó que el tribunal “no ha tomado en cuenta los argumentos de la defensa”.
“Da la impresión de que el tribunal recibe órdenes”, agregó el letrado.
El martes pasado, el mismo tribunal negó los recursos de excarcelación de cuatro ciudadanos rusos que se hallaban en el buque Artic Sunrise.
Un día después, el Comité de Instrucción de Rusia anunció que los investigadores hallaron droga a bordo del rompehielos, por lo que sus tripulantes podrían ser acusados de otros delitos.
El anuncio de las autoridades rusas fue recibido con incredulidad por los miembros de la organización Greenpeace, quienes recordaron que “el barco se encuentra desde hace mucho tiempo sin tripulación [...] y bajo control de gente desconocida”.