El Gobierno ucraniano anunció ayer la suspensión de los preparativos para firmar un acuerdo final de asociación con la Unión Europea (UE).
En una declaración publicada en su página de internet, el Gobierno dijo que crearía una comisión conjunta para mejorar los lazos entre Ucrania, Rusia y la UE.
Horas antes, el Parlamento se negó a aprobar una ley que permitiría liberar a la encarcelada ex premier Yulia Timoshenko, una de las condiciones centrales de la UE para el acuerdo.
La decisión significó un duro revés para los ucranianos, que esperaban ingresar al bloque de 28 naciones y salir de la sombra de Rusia.
Europa considera que la condena a siete años de cárcel a Timoshenko por abuso de autoridad obedece a motivos políticos, y se ha negado a firmar el acuerdo de asociación con Kiev en una cumbre prevista para la semana próxima a menos que se la libere.
Pero el bloque del partido del presidente Viktor Yanukovich votó en contra de todos los proyectos destinados a permitir la libertad de Timoshenko, a pesar de la presencia de dos enviados de la UE, que vienen cabildeando por su liberación desde hace meses.
Legisladores de la oposición respondieron con cánticos de “¡Vergüenza, vergüenza!” e instaron a Yanukovich a perdonar a Timoshenko mediante un decreto.
La libertad de la ex primera ministra era la condición principal de la UE para firmar el acuerdo.
El plazo para ello vence a último momento antes de la reunión, prevista para el 28 y 29 de este mes.
En tanto, La Comisión Europea canceló ayer el viaje de su enviado, el comisario europeo de Política de Vecindad, Stefan Füle, “dados los últimos desarrollos” en Ucrania y a horas de haber anunciado su viaje a Kiev con el fin de rescatar el acuerdo de asociación entre el bloque y ese país.
Füle habló con los líderes de la oposición ucraniana, a quienes expresó el “compromiso de Bruselas con Ucrania” y garantizó que la UE los apoyará y se reunirá con ellos al margen de la cumbre de Vilna la semana que viene, indicaron en la Comisión.
