El presidente de Ucrania, ViktorYanukovich, que afronta los peores hechos de violencia ocurridos en décadas en la capital del país, apeló este lunes al compromiso y el diálogo, luego de que policías y manifestantes protagonizaran nuevamente enfrentamientos callejeros.
Yanukovich está luchando para reafirmar su autoridad después de que decenas de personas resultaran heridas el domingo en Kiev en enfrentamientos entre manifestantes y la policía, hechos que podrían perjudicar seriamente sus posibilidades de reelección el año que viene.
Con la tensión todavía en alto, unos mil manifestantes confrontaron con la Policía este lunes cerca de la sede principal del Gobierno en Kiev. Decenas de personas, principalmente jóvenes, arrojaron proyectiles a la policía a lo largo del día e ignoraron pedidos de dispersión.
Después de semanas de protestas masivas por la decisión de Yanukovich de rechazar un pacto comercial con la Unión Europea y acercarse a Rusia, los manifestantes se enfurecieron aun más por leyes enviadas al Parlamento para detener las protestas públicas.
“Les pido que no se unan a aquellos que buscan la violencia, que están tratando de crear una división entre el Estado y la sociedad y que quieren poner al pueblo ucraniano en un abismo de desorden masivo”, dijo Yanukovich en un pedido realizado a través de su página web.
El Presidente llamó al “diálogo y compromiso” para poner fin al conflicto.
Pero no hizo mención sobre posibles concesiones, ni tampoco se refirió a las negociaciones de paz con la oposición que iban a llevarse a cabo este lunes.
La oposición le advirtió que no utilizara esas negociaciones para ganar tiempo, mientras que el boxeador devenido en político Vitaly Klitschko, uno de los líderes opositores, insistió en que quería que Yanukovich participara personalmente en las charlas.
Hasta el lunes por la tarde no había quedado claro si las negociaciones se desarrollarían. La violencia derivó de una manifestación realizada el domingo a la que asistieron más de 100 personas y desafiaron una prohibición judicial.
A pesar de pedidos de acciones pacíficas por parte de opositores, la marcha derivó en hechos violentos cuando jóvenes enmascarados intentaron acercarse al Parlamento hasta ser detenidos por la Policía.
En los enfrentamientos subsiguientes, más de 60 policías resultaron heridos y 40 debieron ser trasladados a hospitales, informó la fuerza.
