La presidenta de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Elizabeth Ballantine, del diario The Durango Herald, en Colorado, Estados Unidos, afirmó ayer que 2013 fue “profundamente lesivo para la libertad de prensa y el periodismo” y que ningún país del hemisferio “estuvo exento de la acción autoritaria de los gobiernos”.
A través de un comunicado, en el que da la bienvenida al 20 aniversario de la Declaración de Chapultepec en marzo de 2014, Ballantine destaca que este instrumento, firmado en México en 1994, ha permitido identificar los atropellos a la libertad de prensa y promover la libertad de expresión en las Américas, y que la conmemoración de la fecha estará presente en todas las reuniones del año.
En el recuerdo, dice Ballantine, quedarán los problemas que caracterizaron 2013. “El principal flagelo continúa siendo la violencia, con 17 periodistas asesinados en América Latina. Continuaremos exhortando a los Estados a condenar y administrar justicia contra toda forma de agresiones, al tiempo que respaldamos el plan de acción impulsado por Naciones Unidas para dar mayor seguridad y protección a los periodistas”, apuntó.
Lamentó que en 2013 fueron sancionadas leyes contra la actividad de los medios, siendo Ecuador donde esta situación se agudizó. “La ley Orgánica de Comunicación, aprobada bajo la justificación de que la información es un servicio público, oficializa la mordaza y crea una serie de delitos de prensa que brinda privilegios a las autoridades por sobre los ciudadanos. Esta legislación crea nuevos organismos estatales que legitiman la censura oficial, fomentando la autocensura”, advirtió la presidenta de la SIP.