El primer ministro británico, Boris Johnson, prometió ayer ayuda militar adicional a Ucrania en forma de vehículos blindados y misiles antibuques, durante una visita a Kiev, en la que calificó las matanzas en las ciudades ucranianas de Bucha e Irpin como “crímenes de guerra”.
El nuevo envío de ayuda militar está compuesto por 120 vehículos blindados y nuevos sistemas de misiles contra navíos “para ayudar a Ucrania en esta fase crucial, mientras continúa la ofensiva ilegal de Rusia”, dijo Johnson, en un comunicado difundido por Downing Street.
Esto se suma a la entrega de armamento que su gobierno anunció el viernes, compuesta por misiles antiaéreos Starstreak, 800 misiles antitanques, drones “merodeadores” para “ataques de precisión”.
En respuesta, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, afirmó que “el resto de países deben seguir el ejemplo” del Reino Unido.
Además, al tiempo que los líderes occidentales están colectando fondos para ayudar a Ucrania, Johnson afirmó que le entregaría otros 500 millones de dólares a través del Banco Mundial.
El primer ministro británico declaró que fue un “privilegio” conocer en persona a Zelenski, durante una visita que no fue anunciada por el gobierno británico.
“Gracias al decidido liderazgo del presidente Zelenski y al invencible heroísmo y el coraje del pueblo ucraniano, los monstruosos planes del [presidente ruso Vladimir] Putin han sido desbaratados”, afirmó Johnson, según sus servicios de prensa, tras la reunión.
“Ucrania desafió todos los pronósticos e hizo retroceder a las fuerzas rusas a las puertas de Kiev, logrando la mayor hazaña bélica del siglo XXI”, agregó.
“Hoy dejé claro que el Reino Unido está firmemente a su lado durante la lucha en curso, y que lo estaremos en el largo plazo”, prometió.
También calificó las atrocidades en las ciudades de Irpin y Bucha, donde se descubrieron cuerpos de posibles civiles tras la retirada rusa, como “crímenes de guerra” que -dijo- dañaron la reputación de Putin.
“Lo que Putin hizo en Bucha e Irpin son crímenes de guerra y han dañado permanentemente su reputación y el prestigio de su gobierno”, dijo en una declaración conjunta con Zelenski.
El sábado por la mañana las evacuaciones de civiles desde Kramatorsk seguían por carretera. Minibuses y camionetas transportaron a decenas de supervivientes del ataque del viernes, que pasaron la noche en una iglesia, no lejos de la estación, comprobaron periodistas de la AFP.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, anunció desde Varsovia que la campaña mundial de ayuda para los ucranianos refugiados o desplazados consiguió recaudar 10 mil 100 millones de euros (11 mil millones de dólares), una suma “fantástica”.
“La solidaridad de los países, de las empresas y de las personas en todo el mundo aporta algo de luz en horas tan oscuras”, declaró.
Unas 4.4 millones de personas han salido de Ucrania desde el inicio de la invasión rusa. La ONU calcula que hay, además, 7.1 millones de desplazados internos.
Tras replegar sus tropas en Kiev y en el norte de Ucrania, Rusia centra su ofensiva en el Donbás y la franja costera sur del país. Los analistas consideran que Putin quiere hacerse con el control de esta región antes del 9 de mayo, que conmemora el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Mientras, una rueda de prensa con el canciller austriaco Karl Nehammer, quien está en Ucrania, el presidente Zelenski dijo que Ucrania sigue dispuesta a “luchar y a buscar paralelamente caminos diplomáticos para parar esta guerra [...]”.
Tercer canje de prisioneros
Ucrania anunció ayer que realizó el “tercer intercambio” de prisioneros con Rusia, lo que permitió la liberación de 12 soldados y 14 civiles.
“Por orden del presidente [Volodimir] Zelenski, hoy tuvo lugar el tercer intercambio de prisioneros. Doce de nuestros soldados vuelven a casa, incluida una mujer oficial [...] hemos permitido la liberación de 14 civiles, incluidas nueve mujeres”, dijo la viceprimera ministra, Iryna Vereshchuk en Telegram.
Ucrania realizó su primer canje de prisioneros con Rusia a finales de marzo, un mes después del inicio del conflicto, cuando se intercambiaron 10 soldados rusos por 10 militares ucranianos, y 11 marineros civiles rusos, rescatados de un buque que se hundió en el mar Negro cerca de Odesa, por 19 civiles ucranianos capturados por los rusos.
El 1 de abril, Ucrania informó de la liberación de 86 de sus militares capturados por Rusia, en un canje por militares rusos cuyo número no fue precisado.

