Los cubanos podrán denunciar de manera anónima casos de corrupción o de uso impropio de fondos públicos ante la nueva Contraloría General de la República, cuya creación fue aprobada hace una semana por el Parlamento de la isla, según publicó ayer la prensa local.
El presidente de la comisión parlamentaria de Asuntos Constitucionales y Jurídicos, José Luis Toledo Santander, declaró al diario Juventud Rebelde que los denunciantes “tienen el derecho de que su identidad permanezca en secreto, y recibir protección para ella y su familia cuando lo requieran”.
La nueva Contraloría, cuya creación fue anunciada por el presidente Raúl Castro en diciembre de 2008 y respaldada por los diputados en la sesión parlamentaria del 1 de agosto, dispondrá, según Toledo, de mayor rango y autoridad que el Ministerio de Auditoría y Control, que ha quedado disuelto.
“La Contraloría es un órgano superior del Estado, de mayor jerarquía, supragubernamental. Es decir, estará por encima del Gobierno y eso le permitirá desempeñar sus funciones con mucha más autoridad”, dijo.