La Policía rusa detuvo a al menos 700 personas durante la operación iniciada en Volgogrado tras los dos atentados que provocaron al menos 34 muertos.
Reportes de la agencia Interfax indican que el Ministerio del Interior ruso dijo que 356 detenidos estaban en posesión de armas.
Fuentes señalaron a la agencia que los atacantes que participaron de los dos atentados fueron al parecer entrenados en el Cáucaso del norte y luego enviados a Volgogrado. Muchas de las personas detenidas provienen de la región del Cáucaso y de Asia Central.
Ayer se realizaron los funerales del agente que murió el 29 de diciembre en el atentado contra la estación ferroviaria de Volgogrado. El agente, dijeron las autoridades, perdió la vida cuando intentó detener al atacante.
