Los estudiantes franceses de enseñanza secundaria intensificaron ayer viernes sus protestas contra la deportación de una compañera de clase, inmigrante indocumentada, bloqueando la entrada a varias escuelas en París.
Por segundo día consecutivo, miles de estudiantes franceses se manifestaron contra la deportación de compañeros de escuela. En el este de París una marcha paralizó temporalmente el tráfico.
En el liceo Arago, en el distrito Nation, los profesores que acudían a dar clases tuvieron que abrirse paso en la mañana en medio de una multitud de alumnos que los abucheaba para poder acceder al edificio por la entrada para profesores. La entrada para los estudiantes estaba totalmente bloqueada.
Más de 100 estudiantes se manifestaron frente al edificio. “Arago muestra su solidaridad”, decía una pancarta enarbolada por uno de los manifestantes.
Una veintena de escuelas de secundaria se ha visto afectada por protestas que se desataron después de que una estudiante de 15 años, de origen gitano, fuese arrestada durante una excursión escolar el 9 de octubre.
La adolescente, Leonarda Dibrani, quien llevaba cuatro años asistiendo a clase en la región de Comte, en el este de Francia, fue expulsada a Kosovo junto con su madre y cinco hermanas después de que la solicitud de asilo de la familia fuese rechazada.
Las circunstancias de su deportación causaron una ola de indignación en el ala izquierdista del gobernante Partido Socialista, que ha criticado al ministro del Interior, Manuel Valls, por su dura postura hacia la inmigración ilegal.
Algunos socialistas pidieron la renuncia del controvertido ministro.