Decenas de inmigrantes africanos resultaron heridos ayer en un nuevo asalto masivo al enclave español de Melilla, fronterizo con Marruecos, informaron las autoridades españolas.
De los aproximadamente 500 "sin papeles" que participaron en la avalancha, unos 70 lograron saltar la verja fronteriza con ayuda de escaleras artesanales en un punto donde la altura de la valla aún no ha sido elevada de tres a seis metros.
Los demás fueron repelidos por la Guardia Civil con disparos de balas de goma y granadas de humo, entre otros recursos. También dos agentes resultaron heridos.
Además, la policía marroquí arrestó a unos 85 inmigrantes que habían participado en el asalto, informaron las autoridades de ese país.
Alrededor de un centenar de africanos durmió en plena calle la pasada noche en Melilla, donde el centro de acogida de refugiados, que alberga ahora mismo a cerca de mil 700 inmigrantes, más del triple de su capacidad, está completamente saturado.
El intento de entrar ilegalmente en el enclave de Melilla, el cuarto en una semana, se produjo dos días después de que 700 africanos hicieran un asalto similar, de los que 350 lograron saltar la verja fronteriza.
En lo que va de año, más de 12 mil africanos han tratado de cruzar ilegalmente a Melilla.
Al menos ocho africanos murieron en el intento de entrar en Melilla y en Ceuta, el otro enclave español situado en la costa norteafricana.
Mientras, el presidente de la ciudad autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, pidió que todo el terreno de los términos municipales de los dos enclaves sea declarado terreno fronterizo, de modo que en cualquier punto los inmigrantes ilegales puedan ser devueltos sin necesidad de abrir un expediente de devolución.
El Gobierno de España anunció el martes que construirá una tercera verja en la frontera de Melilla, de unos 11 kilómetros de largo.
