China dio ayer una muestra más del clima de tensión creciente entre ese país y Japón, al que acusó de “expansionismo militar” tras la decisión del primer ministro japonés, Shinzo Abe, de aumentar un 5% de los gastos militares en los próximos cinco años.
A través de un comunicado, el portavoz del Ministerio de Defensa de Beijing, Geng Yansheng, afirmó que las nuevas iniciativas anunciadas por el Gobierno japonés contribuirán a aumentar la hostilidad latente en la región.
El plan aprobado por Japón refleja las tensiones con China sobre la soberanía de las islas Senkaku, controladas por Tokio y reivindicadas por Beijing con el nombre de Diaoyu. “China se opone firmemente a esas acciones”, afirmó Geng Yansheng en el comunicado. Según el portavoz chino, Tokio en realidad usa la tensión que hay por el tema de las islas como un “pretexto” para su expansionismo militar, mientras que el anuncio de compras de armamento por parte de Tokio provocó “fuertes preocupaciones” en los países vecinos.
El Gobierno japonés decidió aumentar un 5% los gastos militares en los próximos cinco años para dotar a las Fuerzas de Autodefensa de equipamiento “destinado” a la tutela de los territorios más lejanos.
Pocos días antes del anuncio de Abe, China había declarado la creación de una “zona aérea de defensa e identificación”.