La sonda kamikaze Hayabusa que la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón cree que contiene las primeras muestras de un asteroide, impactó este domingo en el desierto australiano de Woomera tras recorrer unos 4 mil millones de kilómetros durante una histórica odisea de siete años.
Las autoridades de esa zona reservada a la población aborigen de Australia Meridional, científicos japoneses y de la Agencia Espacial de Estados Unidos (NASA) y el Ministerio de Defensa, coordinaron los preparativos para el impacto, que se produjo hacia las 14:11 GMT.
La cápsula, de 17 kilos de peso, entró en la atmósfera a las 13:51 GMT, unas tres horas después de que se desprendiera de la nave nodriza, indicó Makoto Miwada, portavoz de la agencia aeroespacial japonesa.
El Hayabusa (Halcón peregrino) fue lanzado en mayo de 2003 desde el centro espacial de Uchinoura, Japón, con la misión de investigar diversas tecnologías de ingeniería diseñada para la recogida de muestras planetarias y traerlas a la Tierra.
“Hayabusa será la primera misión espacial en la que se ha tenido contacto físico con un asteroide y luego regresa a la Tierra”, dijo Tommy Thompson, responsable de cooperación de la NASA.
Hayabusa realizó observaciones científicas durante dos meses sobre la composición mineral, altitud y reflejo de la luz solar en Itokawa, hasta que en noviembre de 2005 se posó sobre el asteroide, en cuya superficie permaneció una media hora.
