El huracán ‘Ike’ se fortaleció el miércoles en las aguas cálidas del Golfo de México mientras se dirigía hacia la costa de Texas, donde las autoridades empezaron a evacuar a los primeros de varios millones de residentes que podrían estar en el camino del meteoro.
‘Ike’ ascendió a la categoría 2 y es probable que gane aún más fuerza antes de que su vórtice choque contra la costa de Texas el sábado por la mañana.
Las autoridades federales prometieron que no verificarán el estatus de inmigración de las personas en las zonas donde se recoja a residentes para ser evacuados ni en los retenes tierra adentro.
Los residentes, sin embargo, parecían escépticos y se teme que haya muchos indocumentados que se negarán a abordar los autobuses e ir a refugios por miedo a ser arrestados y deportados.
Si se ordena una evacuación más amplia, afectaría al empobrecido Valle de Río Grande, donde residen muchos inmigrantes indocumentados de habla hispana que tradicionalmente temen sumarse a evacuaciones, porque temen ser deportados si las autoridades los detienen.
El juez del condado de Hidalgo J.D. Salinas dijo que si se ordena una evacuación forzosa, visitarán los barrios de inmigrantes y obligarán a los residentes a abandonar sus casas.
El presidente de Estados Unidos, George Bush, declaró ayer el estado de emergencia por el paso de ‘Ike’ por Texas.

