Los jueces que presiden el juicio a los líderes de la Hermandad Musulmana en Egipto renunciaron ayer al proceso, porque las agencias de seguridad no permiten a los acusados comparecer en la corte, al parecer por temor a protestas, dijeron funcionarios judiciales.
Mientras tanto, la coalición islamista encabezada por la Hermandad informó que el derrocado presidente Mohammed Morsi rehúsa nombrar un abogado para que lo represente en su juicio, que deberá comenzar el 4 de noviembre próximo, porque no reconoce al tribunal ni el sistema político establecido desde su derrocamiento.
Morsi está acusado de incitar la muerte de manifestantes.
Los hechos reflejan la tormenta política que rodea la serie de juicios de miembros de la Hermandad y una amplia batida de las nuevas autoridades contra el grupo desde la caída de Morsi el 3 de julio pasado.