Uruguay ha recibido propuestas internacionales, tanto de gobiernos como de empresas y organizaciones sociales para que les venda marihuana con fines medicinales o de investigación.
El diario El Observador informó ayer que desde Canadá, Israel y Chile llegaron pedidos a Uruguay para comprar esta droga después de que el 10 de diciembre de 2013 se aprobara una ley que habilita la compraventa y el cultivo de marihuana.
El presidente de la Junta Nacional de Drogas uruguaya, Diego Cánepa, reconoció este interés del exterior por la marihuana uruguaya y por instalarse en el país para producir e investigar, sobre todo por temas farmacéuticos. “Es verdad, lo que implica un gran desafío. Es muy importante por todo lo que significa. Si bien no era un objetivo de la ley, Uruguay se transforma en un polo de biotecnología. Es un área de enorme competencia, pero que está en pleno desarrollo”, dijo.
Para Cánepa, con estas iniciativas se abre una puerta no solo para la producción de medicamentos, sino para el desarrollo de centros de investigación. “Hasta hace un tiempo la marihuana medicinal solo se pensaba como analgésica, pero ahora se está estudiando que algunos derivados puedan ser medicamentos”, aseguró.
La normativa uruguaya, que prevé, entre otras cosas, crear un Instituto Regulador del Cannabis, aún no está reglamentada.
