El número de niños afectados por la guerra en Siria se duplicó con creces en el tercer año de conflicto, para alcanzar los 5.5 millones, según un informe del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) publicado este martes.
En el informe, que lleva por título En estado de sitio - tres años de conflicto devastador para los niños en Siria, la Unicef señala que hay un millón de niños en zonas asediadas o inalcanzables que requiere más ayuda humanitaria. “Privados de ayuda, viviendo entre los escombros y luchando para encontrar alimentos, numerosos niños se encontraron sin ninguna protección, ayuda médica o respaldo psicológico y tienen poco o ningún acceso a la educación”, destaca el informe.
“En los peores casos, mujeres embarazadas y niños fueron deliberadamente heridos o asesinados por francotiradores”, agrega.
Según la Unicef, cuyo informe ilustra los profundos traumas vividos por los niños sirios, más de 2 millones de ellos necesitan tratamiento o ayuda psicológica. “Para los niños sirios, los tres últimos años fueron los más largos de sus vidas. ¿Deben soportar otro año de sufrimiento?”, se preguntó el director ejecutivo de la Unicef, Anthony Lake, citado en el informe.
“La violencia, el hundimiento del sistema educativo y de los servicios de salud, la profunda angustia psicológica y el deterioro de la coyuntura económica contribuyen a asolar a una generación” de niños, subraya el texto.
Fuera del país, 1.2 millón de niños están refugiados y viven en condiciones en las que el agua potable, la comida y el acceso a la educación son limitados.
Según la Unicef, uno de cada 10 niños sirios refugiados trabaja y uno de cada cuatro cuyo matrimonio se ha registrado en Jordania son menores. Más de 500 mil sirios han hallado refugio en Jordania.
“Esta guerra debe terminar para que los niños puedan volver a sus casas y reconstruir sus vidas de forma segura con sus familias y amigos, agregó Lake.