Choques entre islamistas y adversarios de estos dejaron tres muertos en Egipto, donde la policía reprimió una serie de manifestaciones convocadas por los Hermanos Musulmanes y arrestó a 265 personas.
“Las acciones de los Hermanos causaron la muerte de tres ciudadanos, al enfrentarse con residentes” en distintos lugares de Egipto, indicó ayer el Ministerio del Interior. Una fuente médica dijo por su parte que se había ultimado a un hombre en Samalut, al sur de El Cairo.
El portavoz del Ministerio del Interior acusó a los manifestantes de haber usado armas de fuego y bombas incendiarias.
A pesar de tener prohibido manifestarse tras haber sido designados por las autoridades egipcias como “grupo terrorista” el miércoles, la cofradía islamista convocó nuevas manifestaciones. “Continuemos con fuerza y pacíficamente una nueva ola de acciones majestuosas contra el golpe de Estado”, instó en un comunicado la Alianza Contra el Golpe de Estado, dirigida por los Hermanos Musulmanes.
En El Cairo, la policía lanzó gases lacrimógenos contra manifestantes que tiraban piedras desde el interior de la zona de dormitorios de la universidad Al Azhar. También se registraron enfrentamientos en Ismailiya, norte del país.
El nuevo hombre fuerte de Egipto, el general Abdel Fatah al Sisi, había prometido el jueves “eliminar” a los “terroristas” y hacer que la “estabilidad” vuelva al país, tras registrarse dos atentados en la misma semana; uno con coche bomba en el que murieron 15 personas, en El Mansura, y otro que dejó cinco muertos, contra un autobús, el jueves en el barrio de Nasr City.
Un portavoz del Ministerio del Interior opinó que el atentado pretendía “aterrorizar” a la gente antes del referéndum previsto para el 14 y 15 de enero.
Los dirigentes de la cofradía se enfrentan a la pena de muerte por terrorismo, explicó el portavoz del ministerio, Hany Abdel Latif.