Tres barcos guardacostas chinos penetraron ayer en las aguas territoriales que rodean las islas Senkaku, controladas por Japón, pero que reivindica China con el nombre de Diaoyu, precisaron los guardacostas japoneses.
Los navíos permanecieron dos horas antes de irse. Se trata de la quinta intrusión de este tipo desde el inicio del año. Cada incursión marítima china en esta zona –la última se remonta al 17 de febrero–, no hace más que agravar las tensiones en la región y los temores a un incidente armado entre chinos y japoneses, una hipótesis que alarma a la administración estadounidense, principal aliada de Japón y a la que une un tratado de defensa.
Desde hace más de un año, las relaciones chino-japonesas no han parado de deteriorarse por este conflicto en el mar de China oriental. En septiembre de 2012, Japón nacionalizó tres de las cinco islas principales del archipiélago en discordia, que provocaron una semana de manifestaciones antiniponas, a veces violentas, en varias ciudades de China. Desde entonces, Beijing envía patrullas a las aguas territoriales de estas islas situadas a 200 km al noreste de Taiwan y a 400 km al oeste de Okinawa (sur de Japón).