110 votos electorales siguen sin estar definidos cuando faltan ocho días para que se lleven a cabo las elecciones presidenciales de Estados Unidos.
Hasta la fecha, los analistas consideran que el candidato demócrata, Barack Obama, que lucha por su reelección, podría tener asegurados 237 votos electorales.
Mientras su oponente, el candidato republicano Mitt Romney, tendría 191 votos.
Ninguno de los dos candidatos tendría asegurados los 270 votos electorales de un total de 538, necesarios para proclamarse vencedor en esta contienda.
La llave del triunfo está en los estados que no tienen definida su tendencia, que son Florida que posee 29 votos electorales, seguida de Ohio (18), Carolina del Norte (15), Virginia (13) y Wisconsin (10). También están Colorado, que tiene 9, Iowa y Nevada, con 6, y por último New Hampshire, con 4.
Dentro de estos estados descritos como “péndulos”, hay un alto índice de voto latino que podría ser decisivo para la elección de uno u otro candidato.
ESTRECHA
La última encuesta de CNN indicaba una pequeña ventaja de Romney con 48% frente a 47% de Obama.
Por otro lado, el sondeo de Gallup otorgaba una diferencia de 49% a 47% a favor del candidato republicano.
Estos márgenes tan estrechos, que caen en el margen de error, podrían cambiar con el voto todavía pendiente de los indecisos, así como de la comunidad latina en los estados péndulo.
Estos datos muestran una clara remontada de Romney frente a Obama en los últimos meses.
En mayo pasado, un sondeo de ABC News y The Washington Post otorgaba al Presidente una ventaja de cuatro puntos porcentuales ante Romney, que lograba un 45% de respaldo.
En junio pasado, la encuesta de Associated Press reflejaba 47% para Obama y 44% para Romney.
A pesar de los sondeos, los expertos consideran que una de las llaves para la victoria electoral es el estado de Ohio, con 18 votos electorales.
En 2008 Obama ganó ese estado y cuatro años antes lo había hecho George W. Bush cuando optaba a su reelección.
Una encuesta de CNN y su socio ORC internacional, reflejó que la intención de voto en Ohio era que 51% estaría a favor de apoyar a Obama y 47% a Romney.
Mientras se aproxima el día de las elecciones, los candidatos se esfuerzan en lograr el mayor número de votantes en los estados indecisos, ya que son los votos que le permitirían a Obama su reelección o a Romney alcanzar la Casa Blanca.
LATINO
Otra clave para la victoria es el voto latino.
La población de ascendencia latinoamericana en Estados Unidos suma 51 millones 900 mil personas. Esto representa 16.7% de la población total.
En estas elecciones, hay 23 millones 700 mil votantes de origen latino. En 2008 había 19 millones 500 latinos que podían ejercer su derecho al voto.
Desde las últimas elecciones presidenciales a estas, el voto de los inmigrantes procedentes de más allá del río Grande se ha incrementado en 4 millones de personas. Por este motivo, hay 22% más de estos votantes registrados para votar.
En el estado de Florida, que cuenta con un censo de 1.4 millón de personas de origen latino registradas, Obama ganó las pasadas elecciones y en 2004 lo hizo Bush. Otro estado importante es Nuevo México, que cuenta con cerca de 39% de votantes latinos.
En Arizona y Colorado, las cuestiones latinas pesan a la hora de emitir el voto. En Arizona, que está considerado de tendencia republicana, ganó en 2008 John McCain.
Esta última legislatura ha sido muy difícil para la población hispana, ya que se aprobó la ley antiinmigración SB1070. En Colorado con 36.2% de habitantes hispanos, la situación es muy similar a Arizona, que tiene 29.6% de latinos.
Nevada es el otro estado donde los candidatos han tenido en cuenta el voto hispano debido a que ha crecido cerca de 117% desde principios de siglo hasta alcanzar el 25.1%. Este estado cuenta con uno de los índices de desempleo más altos del país, esto hace que las encuestas se inclinen ligeramente por Romney.
Otro estado péndulo es Carolina del Norte, donde la población latina creció 117%, aunque sólo representa 3% del electorado.
Texas, donde 36% la población es latina, es de tendencia republicana, mientras que California, que cuenta con 36.2%, es demócrata.
INTENCIÓN
La encuesta realizada por Telemundo y NBC News junto con el periódico The Wall Street Journal sobre la intención de voto de la población latina mostró una clara ventaja para Barak Obama.
Los resultados arrojan que 70% votaría por Obama, mientras que 25% lo haría por Romney. Estos datos reflejan una mejoría en la intención de voto hacia el candidato republicano, ya que en el mes de agosto solo alcanzó 21%.
De momento, la incertidumbre se mantiene hasta que se comience el recuento de votos y poco a poco, cada estado emita los votos electorales para uno u otro candidato.
Campaña millonaria
A estas cantidades hay que sumar que el Partido Demócrata ha logrado fondos por 233 millones, mientras que en el Republicano han sido 283 millones. Otra fuente de financiación son las donaciones que realizan empresas a los candidatos. Barack Obama cuenta con las de la Universidad de Harvard, así como la Universidad de California o Stanford. También de empresas como Google o Microsoft. Por su parte, Romney recibe apoyo de grandes corporaciones financieras como JP Morgan entre otras.
Otro factor que ha influido en las campañas ha sido la legalización de los SuperPaCs en julio de 2010. Una de las características de estas organizaciones es que no se permite que el dinero sea entregado al candidato, sino que se ha de gastar desde la SuperPaCs en acciones de apoyo a los candidatos como son los anuncios de televisión o radio. Además, tras el fallo dictado por la Corte Suprema en 2010, los SuperPaCs no cuentan con un límite en las donaciones que antes era de 5 mil dólares. Por esta razón, durante esta campaña ha habido apoyos de 40 millones de dólares a favor de Romney por parte de Sheldon Adelson a la SuperPaCs, “Restoure our Future”. Mientras que los donantes de Barack Obama lo hacen a “Priorities USA Action” como ha sido el caso del actor Morgan Freeman. En total, la SuperPaCs que apoya Romney ha conseguido 97 millones de dólares, mientras que la de Obama, 36 millones de dólares.
