Las delegaciones del Gobierno colombiano y las FARC retomaron ayer martes el diálogo en Cuba con el segundo punto de la agenda de paz, más de tres semanas después de haber alcanzado un primer acuerdo en el tema agrario.
Los equipos del gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) abrieron en el Palacio de Convenciones de La Habana una nueva ronda de negociaciones centradas en el futuro político de la guerrilla. Ambas delegaciones habían retomado el proceso de paz hace una semana, pero sin celebrar reuniones conjuntas.
Los equipos liderados por el exvicepresidente Humberto de la Calle y el guerrillero Luciano Marín (alias Iván Márquez) trabajaron la semana pasada por separado. Las negociaciones se centrarán ahora en las posibilidades para la participación política de la guerrilla si deja las armas. Se estima que uno de los temas más espinosos será el debate sobre una posible amnistía para altos mandos guerrilleros. El Gobierno ha descartado un debate sobre casos puntuales y ha apuntado también a obligaciones jurídicas internacionales.