El mediador de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para Siria, Lakhdar Brahimi, admitió ayer, miércoles, que no espera resultados sustanciales esta semana en las negociaciones de paz que se celebran en Ginebra, Suiza.
“Para ser franco, creo que no lograremos nada sustancial”, dijo Brahimi tras cinco días de negociaciones para intentar encontrar una salida al conflicto que ha dejado 130 mil víctimas y millones de desplazados desde que empezó en 2011.
“Espero que la segunda sesión será más estructurada y más productiva”, añadió Brahimi en una rueda de prensa.
Después de cinco días de negociaciones que empezaron el sábado, un día más tarde de lo previsto, la ronda actual de negociaciones se terminará mañana, viernes, y probablemente habrá una segunda a finales de la semana que viene.
“Estoy muy contento, porque todavía estamos negociando. El hielo se está rompiendo, lentamente, pero se está rompiendo”, dijo el mediador de la ONU. “Esta gente no se han sentado juntos desde hace tres años y no se espera que haya una varita mágica”, añadió.
Luego de casi tres años de conflicto, la oposición y el régimen de Bashar al Assad se reunieron por primera vez esta semana para esta conferencia de paz, llamada Ginebra II.
Rusia y Estados Unidos presionaron a ambas partes para que se sentaran a la misma mesa. “Están usando su capacidad para convencer, que es mucha más que mi capacidad para convencer”, dijo Brahimi.
Mañana, los participantes decidirán la fecha de la próxima ronda de negociaciones.
El pasado domingo, la representación del gobierno en Ginebra permitió el acceso de ayuda humanitaria a la sitiada ciudad de Homs y la salida de mujeres y niños.
