El alcalde de Colón, Dámaso García, reforzó ayer las medidas de seguridad personales, tanto en su despacho, como en su residencia, tras recibir amenazas de muerte la noche del martes, mientras recorría un sector de esta ciudad.
El pasado 13 de mayo, su hijo, Jonathan García, de 24 años, fue asesinado a balazos mientras guiaba un vehículo cerca de la Policía Nacional.
García condenó los últimos hechos de violencia que dejaron tres nuevas muertes inocentes, entre estas la de la deportista Deyanira Madden, de 17 años, lo que elevó a 34 las víctimas de una violencia que, se esperaba, siguiera bajando de nivel.
Vistiendo chaleco blindado, el alcalde acompañó al jefe de la Policía Nacional en Colón, Bartolomé Agüero, en un operativo antipandillas que busca desarticular las bandas delictivas y reducir los robos y homicidios. Producto de ello, se arrestó a dos menores sospechosos de participar en homicidios, en calle 2 y Avenida Portobelo.

