Recorrer los tramos terminados de la Ruta Sur de Chiriquí, sin conocerlos antes, es como subir por primera vez a una inmensa montaña rusa.
Grandes pendientes, curvas muy cerradas, descensos que producen vértigo son las características de esta carretera de montaña que ya sirve para comunicar a cuatro distritos de esta provincia.
Pero la belleza del paisaje bien vale hacer el recorrido por la ruta montañosa. Cascadas y ríos al lado de la carretera y el clima templado de algunos poblados, desconocidos para muchos, hacen sentir al explorador como en otro mundo.
La carretera beneficia a más de 40 mil habitantes de los distritos de Boquete, Dolega, Boquerón y Bugaba, que se dedican al turismo residencial, a la producción de cítricos, tomate, pimentón, panela, leche, flores y café de alta calidad en los mercados internacionales.
En los últimos cinco años, el Estado ha invertido 22.7 millones de dólares en asfaltar y construir puentes a lo largo de 41.5 kilómetros de zonas montañosas, de media altura y tierras bajas en los distritos de Boquete, Dolega y Boquerón.
La primera etapa fue de 8 kilómetros con un costo de 3.2 millones de dólares y comunica a Alto Boquete y Palmira abajo con Potrerillos arriba, en Dolega.
La segunda etapa conecta a Potrerillos abajo con el corregimiento de Santa Rita, distrito de Boquerón. Son 15.8 kilómetros de extensión con una inversión de 7.7 millones de dólares.
La tercera etapa comunica a Cuesta de Piedra, distrito de Bugaba, con los corregimientos de Cordillera y Santa Rita en Boquerón.
De esta manera, se puede llegar de las tierras altas de Bugaba, a las de Boquerón, Dolega o Boquete, sin pasar por La Concepción ni la ciudad de David, como antes era necesario.

