El jefe de la zona policial de Veraguas, Carlos Alberto Rumbo, anunció que la Policía Nacional ha reforzado los operativos contra la fabricación de bebidas fermentadas, sobre todo en los distritos de mayor incidencia, Santa Fe, Soná, La Mesa, Santiago y Las Palmas.
Rumbo exhortó a la comunidad a denunciar sin temor la fabricación y venta ilegal de este tipo de bebidas embriagantes.
Su solicitud se debe a que el alto consumo de bebidas fermentadas de manufactura casera (chirrisco, guarapo y chicha fuerte) en su gran mayoría es el causante de homicidios en zonas rurales.
Cifras alarmantes
Un estudio realizado por la Sección de Estadísticas de la Policía Nacional en Veraguas reflejó una reducción de dos casos en comparación con el año 2012.
Si bien en 2013 la provincia de Veraguas concluyó con dos homicidios menos que en 2012, la cifra preocupa a las autoridades, porque la alta ingesta de bebidas fermentadas es el disparador en la ejecución de estos crímenes.
Cuatro feminicidios
En 2012 se cometieron 12 homicidios y 2013 cerró con 10 asesinatos, entre los cuales hubo el de cuatro mujeres.
Rumbo reveló que de las 10 muertes violentas que se registraron en Veraguas el año pasado, ocho están directamente relacionadas con el consumo de bebidas fermentadas, guarapo, chicha fuerte y chirrisco.
De estos ocho homicidios, todos tienen en común heridas causadas con arma blanca por parte de personas que se hallaban bajo los efectos del alcohol.
Uno de estos hechos violentos fue el asesinato de una niña de 13 años en el poblado de Coibita de Soná, a manos de un adulto que supuestamente la pretendía.
Cultura rural
Destacó que la mayoría de los casos se dio en zonas rurales de la provincia, donde es común el consumo de bebidas ilegales, principalmente en fines de semana y en juntas de trabajo.
Los hechos que concluyen con la muerte de una persona se inician con una riña o con algún pleito de pareja, aseguró el oficial.
También sostuvo que hay muchos casos de violencia que, aunque no terminan en homicidios, están ligados a las bebidas embriagantes. En muchas fiestas en las áreas rurales se dan riñas, en donde alguien termina apuñalado y otros que se lían a machetazos, por el consumo de chirrisco, guarapo o chicha fuerte, reiteró Rumbo.
Soná, también
En tanto, Marcial Arosemena, dirigente comunitario en Quebrada de Oro de Soná, lamentó que muchas de estas muertes hayan ocurrido en esta región, aspecto que en nada ayuda al bienestar familiar.
De acuerdo con Arosemena, los operativos para erradicar las bebidas fermentadas de fabricación casera deben aumentar en 2014, para evitar más luto y dolor en las familias humildes.