A una altitud por encima de los 3 mil metros sobre el nivel del mar se encuentra Potrero Muleto, uno de los mayores cráteres que forman parte del volcán Barú, el cual, según geólogos, no es un cono extinto, pues se mantiene activo, solo que es un gigante dormido.
El cráter representa un lugar valioso para ocho zonas de vida existentes en el Parque Nacional Volcán Barú.
Ezequiel Miranda, presidente de la Asociación para la Conservación de la Biósfera, dijo que por su formación cónica, rodeada de bosque primario, se constituye como el principal captador de agua para los principales ríos que bañan de agua limpia las llanuras del gran valle de la provincia de Chiriquí.
Sus corrientes subterráneas dispersan en diferentes direcciones el agua necesaria a los diferentes ecosistemas vivientes del área.
Abundantes conejos
El cráter Potrero Muleto lleva ese nombre por la existencia de gran cantidad de tapetí o conejo muleto (Sylvilagus brasiliensis), que forman parte importante de un ecosistema terrestre para un debido equilibrio natural entre especies y se encuentran más que nada en bosques páramo, pero su existencia está en riesgo por pérdida de hábitat.
Turismo masivo, no
A consideración de ambientalistas y geólogos, no se debe permitir la intervención de turismo masivo, porque pone en riesgo especies únicas del área protegida. El cráter de Potrero Muleto debe ser dedicado únicamente para investigación científica, dada la importancia de la diversidad biológica y de la historia geológica del área.
La abertura tiene forma de laguna, se llena de agua y está rodeada de mucha vegetación. Para llegar a este lugar se debe caminar cinco horas por el lado de Boquete. Es considerado como uno de los más viejos, y se cree que se formó en una de sus primeras erupciones.
Según textos históricos que cita Miranda, el Barú ha registrado cuatro erupciones, la última pudo haber sido hace 500 años. Al mismo tiempo se han registrado enjambres sísmicos procedentes de este lugar, como el ocurrido en 2006, cuando se registraron 36 temblores seguidos.
En un informe presentado por la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología, luego de hacer un análisis y estudio al volcán Barú, se corroboró que está activo.
Un geólogo
Para el geólogo Ángel Rodríguez, Potrero Muleto es una depresión profunda, llena de cenizas volcánicas, con abundantes piedras desmenuzadas, y que cuando llueve se llena de agua. Este líquido baja hasta sus entrañas, cuyas ramificaciones llegan a ríos que nacen de él, como el Chiriquí, Caldera y otros.
Y no solo alimenta a estos afluentes, sino también los pozos termales, cuyas aguas son cálidas porque reciben las altas temperaturas de sus profundidades.
No obstante, Rodríguez señala que es importante monitorear su movimiento, porque tuvo un enjambre sísmico importante en 2006, y un evento importante (erupción) hace 600 años, por lo que considera que es un volcán en reposo, con alguna actividad.
“Yo no puedo decir que existe un peligro latente, pero el peligro existe si uno no ve o registra sus movimientos; por eso hay que monitorearlo, y es por lo que existen sismógrafos en esta zona”, afirma.
El más alto
Esta montaña es el punto más alto del país, con una altitud de 3 mil 474 metros sobre el nivel del mar. Se cree que este volcán ya existía mucho antes que los seres humanos aparecieran en la tierra.
