A las 12:00 en punto del mediodía empezó el recorrido de la imagen de Jesús Nazareno, en medio de aplausos y lágrimas de emoción de los miles de peregrinos que desde distintos puntos del país viajaron largas distancias, a pie o en carro, para participar de los actos litúrgicos del primer domingo de Cuaresma en Atalaya.
“Pensé que no iba a venir este año porque no caminaba, pero aquí estoy de pie, mi Nazareno”, gritó emocionada la señora Marcelina Aguilar, quien llegó desde Arraiján, pese a un doloroso reumatismo que le impide moverse con agilidad.
Aguilar fue una de los más de 150 mil peregrinos que ayer abarrotaron la plaza central de la basílica menor San Miguel Arcángel de Atalaya, en donde la constante eran las filas interminables de feligreses para observar de cerca la imagen.
Bajo el candente sol, algunos peregrinos, agotados por las largas caminatas, se desmayaron y presentaban cuadros de insolación, lo que motivó que fueran asistidos por paramédicos de la Cruz Roja Panameña.
Tras el recorrido de una hora, a la 1:00 p.m. ingresó la imagen del Nazareno a su sitio habitual dentro de la basílica menor de Atalaya.
A perder el miedo
En su homilía, el obispo de Veraguas, Oscar Mario Brown, pidió a los católicos no ceder a la “tentación del temor, porque la Iglesia no puede tener miedo, ya que se convertiría en una Iglesia encerrada y esa no es la de Jesucristo”.
“Queremos que todos salgan a predicar su fe y multiplicar el mensaje de la Iglesia”, precisó Brown, quien presidió la eucaristía concelebrada por los obispos que integran la Conferencia Episcopal Panameña.
La corrupción
“La corrupción impide el desarrollo; este país ha alcanzado un desarrollo grande en el punto económico, pero todavía no levanta vuelo porque la corrupción se lo impide”, denunció Brown como parte de su mensaje a los miles de devotos que aplaudieron sus palabras.
Seguidamente, el prelado abogó porque todos los panameños luchen para que el desarrollo económico que se percibe llegue a todas las capas sociales del país.
Atalaya, la devoción
Este año, los devotos del Nazareno de Atalaya protestaron días atrás porque la diócesis de Veraguas no ha procedido a restaurar, como se prometió en 2009, la imagen del santo, la cual muestra reflejos de deterioro.
Sin embargo, al llegar la fecha máxima de su devoción, las diferencias quedaron a un lado y las celebraciones transcurrieron sin mayor conflicto, lo que fue positivo para el ambiente solemne que reinó en Atalaya.
El cura párroco Reginio Aguilar aseguró que se están haciendo esfuerzos para lograr la venida de un experto artista procedente de España, que tendría a su cargo la restauración de la venerada imagen.
Finalmente, el padre Aguilar estimó que este año aumentó el flujo de participantes en la romería, lo que demuestra que sigue creciendo la fe de los peregrinos en el Nazareno.