El cacique general de la comarca Ngäbe Buglé, Rogelio Moreno Montezuma, solicitó a las autoridades del Programa de Ayuda Nacional (PAN, antiguo Fondo de Inversión Social) que expliquen cómo fueron manejados los recursos del Fondo Internacional para el Desarrollo de la Agricultura (FIDA) y qué se hará con el remanente de los $33 millones, ya que se ha anunciado que en septiembre dejará de apoyar al Programa Ngäbe Buglé (PNB).
La preocupación del dirigente tradicional radica en que esta semana, en Hato Chamí, el coordinador de Proyectos del PAN, Óscar Combe, anunció que a partir de 2012 en las comarcas indígenas operará una oficina de esta agencia de Gobierno.
Combe explicó que la iniciativa de crear un PAN comarcal responde a la próxima culminación de la vigencia del Proyecto Ngäbe Bugle FIDA 580 PA, desarrollado con fondos de las Naciones Unidas y el Estado panameño.
Agregó que actualmente se realizan los estudios técnicos y financieros para definir la estructura institucional y el presupuesto necesario para la operación del PAN comarcal.
No obstante, el agrónomo Celio Guerra, presidente del Congreso General Tradicional, y quien laboró en el PNB, señaló que el objetivo de este programa de reducir la pobreza en la comarca no se logró, ya que lo afectó la burocracia, la injerencia política y el manejo divorciado de los proyectos que han hecho los gobiernos sin la participación política de la dirigencia indígena.
El comisionado de asuntos estudiantiles del Congreso General Ngäbe Buglé, Francisco Miranda, si bien reconoció las inversiones hechas en carreteras por la pasada y presente administración, advirtió que aún falta mucho para sacarlos de la pobreza y marginación.
A su vez, el gobernador de esta comarca, Antonio Molina, expresó su inquietud por la desigual distribución de los recursos del Estado en las regiones Nedrini, Kodri y Ño Kribo, porque es muy poco lo que se ha hecho en esta última.
Molina, al igual que el cacique Moreno, destacó la urgencia de construir carreteras que conecten entre sí las tres regiones e instalar puentes sobre ríos caudalosos en Kusapín y Kankintú.
El PNB inició labores en Panamá desde 1986 y cumplió tres fases. La última comenzó en 2004 y se había proyectado llevarla hasta 2012, con un presupuesto de $33 millones, de los cuales, según Guerra, solo se ejecutó casi un 50% equivalente a unos $13 millones.
Del resto no se tienen informes ni cómo se invertirán, puntualizó.

