Dos terceras partes de los casos de cáncer que registra el hospital materno infantil José Domingo De Obaldía corresponden a infantes de la etnia ngäbe buglé, indicó ayer la jefa de la sala de hemato-oncología de este nosocomio, Roxana Batista.
Batista aclaró que aún no se desarrolla investigación científica alguna que pudiera detectar las causas de la elevada incidencia de esta enfermedad entre infantes indígenas, lo que supera con creces los casos registrados de las provincias de Bocas del Toro y Chiriquí.
Al año se registran en este hospital un promedio de 100 casos de anemia falciforme, 25 de leucemia y otros 20 casos de otros tipos de cáncer, los que en su mayoría reciben el tratamiento oportuno que permite su sanación.
“Afortunadamente la tecnología y nuevos conocimientos nos permiten aumentar progresivamente las tasas de curación entre los infantes con cáncer”, expresó Batista.
Actualmente, el 70% de los pacientes afectados por la leucemia y diagnosticados en este centro hospitalario son curados, mientras que por linfomas y otros tipos de cáncer, entre el 80% y 90%.
Actualmente, una docena de niños permanece recluida en la sala de hemato-oncología del José Domingo De Obaldía, y otros 70 asisten a la consulta externa en este nosocomio, muchos ya curados o en fase de vigilancia.
Es muy importante el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno, sostiene la facultativa, porque de esta manera la leucemia podría curarse en dos años o antes, y otros tipos de cáncer en menos de un año, dependiendo de su avance y localización, como de la efectividad del tratamiento (quirúrgico, quimioterapia o radioterapia).
Durante 2010, se registraron en Panamá 2 mil 525 defunciones por cáncer, de las cuales 354 ocurrieron en la provincia de Chiriquí.
