Con una misa, una procesión con los patronos de los poblados participantes y un concurso de niños y adolescentes disfrazados de santos, la comunidad chiricana conmemoró anoche la festividad del Día de Todos los Santos, que hoy 1 de noviembre recuerda el mundo católico.
Esta celebración data de inicios de la era cristiana y desde el siglo VIII se extendió a la Iglesia católica occidental, con el propósito de venerar a los mártires y santos de manera colectiva.
“La solemnidad de Todos los Santos se celebra en muchas comunidades de Panamá, y cada vez es mayor el número de familias e individuos conscientes de la necesidad de preservar nuestros valores y costumbres”, manifestó Franklin Martinis, organizador de esta actividad.
FESTIVIDAD
Comentó que la festividad empezó el miércoles con la participación de moradores de diversas comunidades chiricanas, siendo el punto de encuentro la población de Portachuelo, corregimiento de David.
Ese día se proyectó una película basada en una rebelión ante la persecución en México en contra de la Iglesia católica en la década de 1920, y posteriormente el jueves decenas de niños marcharon por las calles de Portachuelo cantando y pidiendo golosinas en las residencias.
“El año pasado grupos de otras 12 comunidades trajeron imágenes de sus santos patronos y esperamos que cada vez sea mayor esta participación”, dijo por su parte Julissa Fuentes, residente de Portachuelo.
RECORDATORIO
Añadió que como Iglesia este día se debe celebrar con alegría, pues se recuerda a aquellos hombres y mujeres que siguieron a Jesús y ofrendaron sus vidas “para que su verdad y su mensaje de amor nos alcanzara”.
Fuentes advirtió sobre el carácter respetuoso pero alegre de la solemnidad de Todos los Santos, actividad que según indicó también contribuye a afianzar los vínculos familiares y la armoniosa relación entre los miembros de las comunidades participantes.
Insistió en la necesidad de preservar los rasgos culturales autóctonos y predominantes de la fe católica, frente a la progresiva injerencia de influencias extrañas, como la celebración de la Noche de Brujas.
Por su parte, Martinis exhortó a las instituciones públicas, a las entidades cívicas y sobretodo a los medios de comunicación social a exaltar y promover eventos y costumbres destinadas a fortalecer los valores morales de los panameños.
