Un nuevo caso de inundación de aguas negras en instalaciones de salud se dio ayer en el Centro Materno Infantil de Metetí, Darién, cuyas labores debieron ser suspendidas y solo autorizar la atención de urgencias.
La directora provincial del Sistema de Salud en Darién, Yania Vega, presume que puedan pasar unas dos semanas para poder atender en forma completa a los pacientes, y por ahora solo se recibirán urgencias.
Vega señaló que desde que este centro materno-infantil se construyó en 1986, se instalaron los tanques sépticos más altos que la infraestructura y que por ello cuando llueve su contenido se desborda por el edificio.
Para prevenir una posible epidemia, indicó que se han suspendido las consultas de controles y de especialidades como odontología y ginecología, las que en unas dos semanas podrían reanudarse, pero en otro lugar hasta que se resuelva la emergencia.
Funcionarios de la Dirección de Infraestructura del Ministerio de Salud se trasladaron para evaluar la situación y trabajar en una propuesta provisional de un nuevo tanque séptico en una propiedad privada.
El tanque estaría ubicado fuera de los terrenos del centro, con lo cual se intentaría paliar el problema hasta que se construya una planta de tratamiento de aguas servidas, la cual ya se gestiona.
Víctor Ramos, director médico del Centro Materno Infantil de Metetí, se quejó de que se han enviado muchas notas a diversas instancias del Gobierno en que se expone la situación, pero ello no se resuelve porque se aduce que el edificio fue mal diseñado desde su comienzo y nunca se ha corregido.
Ahora, se busca un lugar alterno, como la comunidad de Sansón, en la Vía Panamericana, para seguir brindando atención médica.
