Los más de 2 mil obreros que no pertenecían al extinto Sindicato de Trabajadores de la Chiriquí Land Company dijeron no estar de acuerdo con la venta ni la distribución de más de 6 mil hectáreas sembradas de banano y piden al Gobierno ser más serio en el tema del desarrollo del distrito de Barú.
Hace poco, Kieswetter anunció que el Gobierno negociaba con una empresa la venta de 5 mil hectáreas por $40 millones, lo que estiman es un precio irrisorio.
Elías González, dirigente y vocero de los exobreros, señaló que las personas que se reunieron el domingo 5 con el ministro de Desarrollo Agropecuario (Mida), Emilio Kieswetter, fueron los sindicalistas y no ellos.
Explicó que desde hace tiempo buscan crear una cooperativa, intento que ha sido paralizado por el Instituto Panameño Autónomo Cooperativo, y que desde hace dos años le están solicitando al Estado un pedazo de tierra para la siembra de varios cultivos para su comercialización.
Este grupo de familias propone que se busque una transnacional y se proceda a la concesión de las tierras para reactivar la producción, ya que estima que les pertenecen a todos los panameños.
Para el 10 de junio, se ha convocado a una concentración en Puerto Armuelles, con el fin de emplazar al Gobierno a que ofrezca una respuesta para el distrito.
En tanto, el diputado Osman Gómez, sostiene que la ley que regula este patrimonio prohíbe su venta.

