HERRERA. Cuarenta lagartos de unos 4 pies de largo fueron hallados muertos en las márgenes del río Escotá, distrito de Santa María, por lo que la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), en la provincia de Herrera, inició una investigación para dar con los responsables de este crimen ecológico.
Karina Rivera, administradora regional de la Anam, dijo que a los lagartos se les cortó la cola y murieron desangrados. Agregó que, como si fuera poco, se encontró gran cantidad de caparazones de jicotea, a las que se les incrustó el cuchillo por un costado para extraerles la carne.
