El sol estaba candente y una brisa tenue soplaba mientras los devotos buscaban una sombra en donde protegerse y poder escuchar la misa campal, que este jueves se llevó a cabo en el parque 15 de Enero, en honor al Santo Cristo de Esquipulas, intercesor de los antoneros.
La eucaristía fue oficiada por el obispo de la Diócesis de Penonomé, monseñor Uriah Ashley, acompañado de todos los sacerdotes de la provincia de Coclé. La imagen del Cristo fue colocada a las puertas de la iglesia San Juan Bautista, que también estaba repleta de devotos que desde tempranas horas llegaban procedentes de distintos puntos del país.
Ashley, durante la homilía, invitó a los devotos a vivir la fe y el amor de Cristo y que no vayan a esta festividad solo por bailar o ingerir licor, pues de todos es sabido que muchos van por escuchar la palabra de Dios, ver al Cristo y agradecer por un favor o pedir algo, pero otros van por la fiesta de calle.
Agregó que el mensaje del Cristo de Esquipulas es para que haya paz y no más violencia y delincuencia, por eso es necesario buscar a Dios para alejarse de los vicios y lo que daña a la familia y a la sociedad.
Jisslena Vidales, alcaldesa de Antón, manifestó que se coordinó la seguridad con las entidades correspondientes y que solo en la misa campal había unos 150 policías a los que se sumarían otros 50 más para la procesión, a la que acudió una mayor cantidad de personas.
Como es tradición, la procesión del Cristo de Esquipulas arrancó desde las 8:00 de la noche, con una asistencia calculada en más de 15 mil personas devotas del Cristo milagroso, entre ellas políticos y el propio presidente de la República, Juan Carlos Varela, quien acude todos los años.

