La comunidad de Boquete, provincia de Chiriquí, está vestida de colores y un aroma seductor se respira en cada esquina, al iniciarse hoy, hasta el próximo 19 de enero, la cuadragésima segunda versión de la Feria de las Flores y del Café.
Anoche, el viceministro de Desarrollo Agropecuario, Gerardino Batista, acompañado del vicegobernador de Chiriquí, Florencio Sánchez, inauguró el evento ferial, en donde se exhibe una gran variedad de flores traídas de Europa y de Estados Unidos, además de parcelas de las mundialmente reconocidas variedades de café geisha, y catuai.
La apertura fue precedida por actos culturales y folclóricos, tras lo cual se develó una placa en reconocimiento al esfuerzo de uno de sus promotores, el recordado Roberto Araúz.
FAMILIAR
Reinaldo Serracín, presidente del patronato de la Feria de las Flores y del Café, precisó que esta es una actividad familiar que año tras año llena de orgullo no solo a los boqueteños, sino también al país, porque en el exterior es reconocida como una feria panameña.
Añadió que al iniciarse el evento, todos los espacios de exhibición habían sido vendidos para las exposiciones comerciales y de servicio que se ofrecen a los visitantes.
“Tenemos artesanos provenientes de Centroamérica, Ecuador, Colombia y de Panamá, así como representaciones de empresas de automóviles, comida y de servicios, que están ubicadas en los salones Arco Iris, Boquete y Centenario”, expresó Serracín.
Otra novedad de este año es el salón de presentaciones denominado Los Pavos Reales, que fue mejorado y techado.
Allí, señaló, es donde diariamente se harán presentaciones artísticas y culturales.
ATRACCIÓN
Unos 4 millones de flores multicolores componen los 42 jardines localizados dentro del recinto, lo que representa una gran atracción para los 130 mil visitantes que se espera asistan en los días de la feria.
También hay un parque de diversiones para los más pequeños, eventos bailables en las veredas y espacios dispuestos para ello, además de una variada gastronomía, que se acompaña del humeante café y chocolate.
