Los productores de ganado en el este del país nunca pensaron que una finca que servía de refugio y placer para uno de los narcotraficantes más buscados en Colombia llegara a ser, finalmente, un centro de estudios y experimentación patrocinado por la Universidad de Panamá (UP) para impulsar una mejora ganadería en el país.
Se trata de la finca La Guágara, que fue una vez La Porcelana, una área ubicada en Higueronal, corregimiento de Tortí, distrito de Chepo, a 150 kilómetros al este de la ciudad capital.
Este predio de 300 hectáreas era propiedad de Lucio Quintero Marín, esposo de Lorena Henao Montoya, hermana de Jesús Henao Montoya, El Mocho, famoso narcotraficante del Norte del Valle, en Colombia, el cual está preso en Estados Unidos por exportar droga a dicho país.
Los Henao Montoya debieron abandonar Colombia por los ataques de grupos rivales en el tráfico de drogas y por los paramilitares, por lo que se ubicaron en Tortí. Hoy, 36 hectáreas de su superficie pasan a ser un predio al servicio de la comunidad para dedicarla a la ganadería sostenible, realizar campañas y talleres educativos para productores.
La cesión de una parte de La Porcelana a la UP ocurrida en julio pasado, se debió a gestiones de las autoridades universitarias ante la Comisión Nacional para la Prevención de los Delitos relacionados con Drogas.
Futuro agrícola
Para el rector Gustavo García de Paredes, la donación de este patrimonio es positiva, por cuanto la región que comprende Tortí y Darién tiene el perfil para ser el futuro agrícola del país.
Fue en el acto inaugural de la ahora llamada finca La Guágara, que el rector anunció la licitación para la construcción de la futura sede de la Extensión Universitaria de Tortí. El académico reiteró la importancia de este centro en el apoyo al desarrollo ganadero de la región.
Instituto Promega
Ada Girón, administradora del Instituto Pro Mejoramiento de la Ganadería (Promega), explicó que esta es una unidad de investigación, docencia, extensión y servicio de la UP creada para fortalecer y aportar conocimientos nuevos, tecnologías probadas y apropiadas al desarrollo pecuario de Panamá. Para ello colabora con el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, Instituto de Investigaciones Agropecuarias, Banco de Desarrollo Agropecuario, Instituto Nacional de Agricultura y la Asociación Nacional de Ganaderos, entre otros.
Sus objetivos son fortalecer la base genética de la ganadería bovina del país y de la región centroamericana, mediante la aplicación de métodos científicos que permitan seleccionar las mejores razas y cruces que se adapten mejor a nuestras condiciones ambientales.
También se busca orientar el mejoramiento genético bovino, sobre todo en pruebas de evaluación lineal y comportamiento de toros y/o de progenie.
Además, contribuir al mejoramiento de la productividad, ingreso y conocimiento de los profesionales, técnicos y productores de ganado, a través del desarrollo y transferencia de tecnologías adecuadas y requeridas para la producción bovina.
Actualmente, en Chepo hay 30 productores capacitados en el proceso de inseminación, mientras que en Darién, 25, todos formados en la Escuela de Inseminadores del Instituto Promega, programa que se inició en 2003.
Inseminación artificial
Norberto Delgado, ganadero de Darién y presidente de la Asociación de Criadores de Ganado Cebú de Panamá, dijo que la UP, a través del Instituto Promega, ha avanzado mucho en inseminación artificial para obtener ganado lechero y de carne suave, así como del trasplante de embriones in vitro.
Como productor de ganado cebú y lechero en Darién consideró que la capacitación y educación de cientos de productores y estudiantes de la actividad agropecuaria va a tener muchas ventajas con los programas que se implementarán en la finca La Guágara, y otras satélites que se apoyarán en este modelo.
Además de la parte científico-tecnológica, señaló que los productores esperan que se implementen parcelas de pasto mejorado en sus diferentes especies para ganado lechero y de carnes suaves, al igual que la enseñanza del ensilaje de maíz y arroz, para consumo en el verano, cuando los hatos se ven afectados por la sequía, más aun en el sector de Tortí, donde la deforestación es grande.
Otros objetivos
Andrés Chang, director del Centro Regional de Darién, advirtió de que aparte de las capacitaciones de los productores existe el compromiso de trabajar en los niveles de educación primaria, básica y media, a la vez que con la población civil en programas como el de prevención de uso de drogas.
No obstante, dijo, queda mucho por hacer. Se tiene que trabajar en la recuperación de la infraestructura, cercas, corrales y limpieza de la finca. Empezar la adecuación de espacios para iniciar las capacitaciones, toda vez que la propiedad está muy deteriorada y abandonada.
Si bien todos los enfoques son dirigidos al sector de ganadería, aclaró que se trabajará como una finca agroforestal sostenible para que sirva de modelo en el sector este del país, puntualizó.
En la finca La Guágara (antigua La Porcelana), laborarán el Instituto Promega, el Centro Regional Universitario de Darién, las facultades de Medicina Veterinaria y de Ciencias Agropecuarias.

