La comunidad de El Guayabito, ubicada al norte del distrito de San Carlos, carece de estructuras modernas y no tiene un local adecuado para atender al visitante, pero sus residentes y autoridades apuestan al turismo.
Sus recursos naturales, señalan, están disponibles para usarlos, sin peligro de desaparecer, y su principal potencial es el ecoturismo.
Dentro de su escenario natural montañoso El Guayabito permite mirar al mar Pacífico, y si el visitante realiza una caminata de al menos tres horas conocerá lugares como las montañas de Altos del María y La Laguna.
Actualmente se mejora la formación de un sendero que conecta el sector de La Laguna con el Bajo El Tigre, que se hace por toda la orilla del río El Guayabo, relata Isaías Amores, representante del lugar.
En el lugar hay ríos para diversos gustos. El río Mata Ahogado mantiene su caudal de agua muy fría, mientras que el río Teta posee aguas cálidas y propias para disfrutar la época de verano.
El representante Amores dijo que el ecoturismo tiene grandes esperanzas de desarrollarse.
En la cordillera que bordea el lugar se encuentra una abundante flora y fauna, y en tierras más bajas se producen hortalizas como nabo, cebollina, camotes y ajíes, que abastecen el mercado local.

