“La Pascua nos invita a tomar en serio los tres pilares de la vida cristiana: la oración, que es revisar nuestra vida con Dios; el ayuno, para revisarnos a nosotros mismos y ver si somos dueños o no de nuestra vida con Dios, y la limosna, para ver nuestra relación con los hermanos. Por tanto, si revisamos todo esto y lo ajustamos podremos llegar a celebrar dignamente la Pascua”.
Este fue el mensaje del obispo de David, José Luis Lacunza, quien ponderó la importancia de vivir el miércoles de Ceniza en oración y ayuno por la paz, y que se dedique algunos días especiales a rezar de manera pública y solemne el rosario.
Polvo eres...
Conviértete y cree en el Evangelio... porque polvo eres y en polvo te convertirás...”, es el mensaje central de la Iglesia católica en esta fecha, cuando miles de peregrinos llegan a visitar a Jesús Nazareno de Atalaya, para la imposición de la ceniza en el inicio del tiempo cuaresmal.
En Veraguas se invita a los peregrinos para que al visitar Atalaya busquen al sacerdote y cumplan el sacramento de la confesión, pues como cristianos se debe estar en paz con Dios y con el prójimo.
El llamado a los peregrinos y todos los cristianos es a que nos comprometamos en la promoción del Reino de Dios, que es un don y una tarea, porque no se puede comprar con todo el dinero del mundo ese reino del Altísimo, que representa la soberanía y paternidad de Dios.
Ritual de la ceniza
El miércoles de Ceniza es el primer día de la Cuaresma en los calendarios litúrgicos católico, protestante y anglicano. Se celebra 40 días antes del inicio de Semana Santa. La ceniza es elaborada luego de incinerarse los ramos benditos de la Semana Santa anterior, es decir, los del Domingo de Ramos.
Visita al templo
Este día, que es para los católicos de ayuno y abstinencia, igual que el Viernes Santo, se impone la ceniza en la frente a los fieles como signo de la caducidad de la condición humana y como signo penitencial, ya usado desde el Antiguo Testamento, y así como de conversión, que debe ser la nota dominante durante toda la Cuaresma.
Apartarse del pecado
Marcelino González, párroco de la basílica menor San Miguel Arcángel de Atalaya, dijo que la Cuaresma se inicia con el miércoles de Ceniza, como la puerta que se abre para que entremos con Cristo en el desierto del sufrimiento y del dolor.
Muchas son las personas que llegan con una actitud de arrepentimiento y un corazón herido, marchito y sufrido, en busca de una sanación física y espiritual de Jesús Nazareno.
Hoy miércoles los feligreses y devotos de la parroquia San Juan Evangelista participan de una caminata junto al párroco Rodrigo Atencio, para dar gracias a Dios por los favores recibidos de Jesús Nazareno de Atalaya.
