Por años la juventud chiricana apenas obtenía su certificado de terminación de estudios secundarios emigraba hacia la ciudad capital, en la búsqueda de garantizarse una mejor educación y por ende un mejor modo de vida, fenómeno que ahora, tímidamente, está en retroceso.
En la actualidad los jóvenes de la provincia de Chiriquí se están interesando por aprender a administrar fincas agropecuarias, aunque curiosamente las hectáreas de tierras dedicadas a estas actividades son cada vez menores.
A manera de ejemplo, se tiene que en el año 2002 en Chiriquí se sembraron 95 mil 824 hectáreas, cantidad que este año es de 75 mil hectáreas.
Silvia Grajales, encargada del programa Mi Primer Empleo del Ministerio de Trabajo y Bienestar Social (Mitradel), señaló que recientemente se abrió un curso de administración de fincas agropecuarias y en pocos días se llenaron los cupos.
“Llegaron 500 muchachos. Hemos tenido que dividirlos por grupos en Santa Marta (Bugaba), en el corregimiento de Chiriquí (David) y Manaca (Barú)”, explicó.
Aseguró que la intención de estos jóvenes es la de administrar sus propias parcelas o convertirse en mano de obra calificada.
Grajales reconoce que en la población juvenil existe un déficit en el idioma inglés y que es por eso que también se está implementando el programa “Curso de atención al cliente con énfasis en inglés”.
Este programa, añadió, es como una beca en la que se le paga a los jóvenes para que aprendan este idioma”.

