En el pueblo de Atalaya, a 10 kilómetros al sur de Santiago de Veraguas, no celebraron el Carnaval. Estuvieron muy ocupados en los preparativos necesarios previos a la romería a Jesús Nazareno, que empezó ayer, miércoles de Ceniza. Pocos descansaron esta semana, pues cada día se trabajaba para recibir a los peregrinos.
Desde el viernes 28 de febrero, el padre José Héctor González, asignado a la Diócesis de Chitré en Herrera, se inició la novena a Jesús Nazareno, con la exhortación apostólica del papa Francisco “Evangelii gaudeum” (la alegría del Evangelio), que cada noche desarrolla temas alusivos a pasajes de la palabra de Dios.
Remozan imagen
Todos los años, un grupo de jóvenes atalayeros y de otros distritos remoza la efigie de Jesús Nazareno, para las nueve noches de celebración eucarística. La novena culmina este sábado 8 de marzo, en la que diversos coros musicales le ofrecen cantos en una serenata que termina a punto de empezar la misa de acción de gracias, el domingo 9 de marzo, cuatro días de empezar el tiempo de Cuaresma.
Los decoradores procuran que cada accesorio que lleva la imagen del Salvador esté en su sitio: desde las tres potencias o tridentes de oro de 24 kilates trabados en su cabellera, hasta la corona de espinas de oro blanco, la túnica y los cíngulos o cordones de oro que salen de la cintura, traídos de España.
Afuera, una cuadrilla colocó una carpa gigante para dar sombra a cientos de peregrinos que siguen llegando para pagar favores y mandas al Hijo de Dios.