Los indígenas de la comarca Ngäbe Buglé buscan rescatar y conservar su identidad cultural e histórica mantenida a través de su lengua y escritura, la cual amenaza con desaparecer en esta zona, donde se está imponiendo el español.
Reseñas históricas de esta etnia revelan que en 1978 se descubrió la escritura ngäbe, en un lugar llamado Bagama, el cual, desde entonces, adquirió significado para el pueblo indígena que lo visita como centro cultural, especialmente los estudiantes de lecto-escritura.
Otros que también lo frecuentan son los seguidores del culto de Mama-Tata, que por su historia ancestral también es un área de adoración divina durante el primer mes de cada año.
Sede cultural
Explicó el coordinador general de lecto-escritura, Manolo Miranda, que la comunidad de Kía es la sede de la Organización de Lecto-Escritura de la Lengua Ngäbe, centro de formación de estudiantes para el desarrollo educativo, cultural y social de este pueblo.
En este lugar se encontraron petroglifos y huellas de escritura de forma codificada para estudio y educación de esta etnia originaria.
Sin embargo, indicó que este lugar será afectado por el desarrollo del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, que se construye en el caudal del río Tabasará, distrito de Tolé, y teme que desaparezca el lugar donde se descubrieron la escritura y los petroglifos, la escuela, iglesia y cementerio.
Como la organización de lecto-escritura protege el desarrollo cultural y educativo de los indígenas, se solicitó a la Organización de Naciones Unidas la protección de estos sitios históricos.
Sobre el origen
Hay etnólogos que difieren del origen de esta lengua de pronunciación nasal. Para algunos deriva de los chibchas de Colombia, pero otros le encuentran raíces mayas.
El alfabeto ngäbere consta de 26 letras: 8 vocales (a, ä, e, i, o, ö, u, ü) y 18 consonantes (b, ch, d, g, gw, j, k, kw, l, m, n, ng ,ngw, ñ, r, s, t, y). El buglere está formado por 25 letras: 5 vocales y 20 consonantes.
Español amenaza
Comenta Marcelo Montezuma, un niño de 10 años, que llegar a la escuela fue difícil, porque tenía que aprender el español y él solamente hablaba su lengua. Así había varios compañeros de clases, pero poco a poco fue aprendiendo y ahora domina las dos lenguas, pero en el centro escolar no hablan su lengua materna.
En la comarca Ngäbe Buglé la mayoría de los maestros no son indígenas y desconocen la lengua nativa.
Programa bilingüe
Gertrudis Rodríguez, exdirector del Ministerio de Educación, dijo que sí es cierto que está en detrimento de la cultura, identidad y creencias del pueblo, en especial su lengua, porque el idioma español poco a poco se ha ido imponiendo.
La nueva ley de educación intercultural bilingüe establece que todos los maestros de primer grado deben enseñar en lengua materna, pero se confronta una dificultad: no se cuenta con suficientes recursos docentes para atender todos los primeros grados y que dominen la lengua originaria.
Asignatura
El cacique regional, Rogelio Montezuma, estima que sería importante que el Ministerio de Educación incluya para beneficio de la comarca una asignatura que se imparta en su idioma, para que los niños lo practiquen, y se establezcan parámetros de tal forma que su cultura e idioma no se pierdan.
La organización denominada Asamblea de Lectura y Escritura Ngäbe maneja cifras recopiladas en varias zonas de la comarca. Se ha entrevistado a jóvenes, y principalmente a niños, que revelan que el 80% de los 2 mil encuestados no lee ni escribe el idioma, y que este índice sigue creciendo.
La Ley 47 de 1946, orgánica de Educación, modificada por la Ley 34 de 6 de julio de 1995, estipula en su artículo 4-B que “la educación para las comunidades indígenas se fundamenta en el derecho de estas de preservar, desarrollar y respetar su identidad y patrimonio cultural”.
