Villa Escondida, una de las 33 barriadas del corregimiento de Pedregal, distrito de David, está sobre una llanura dominada por un árido cerro.
El pedregoso cerro ocultó una llanura por muchos años, hasta que 310 familias precaristas, urgidas de vivienda, la descubrieron e invadieron al final de 1999.
Hasta la última casa puede verse desde la altura. Sus paredes son levantadas con hojas de zinc, cañazas y, en el mejor de los casos, de cemento.
Pero Villa Escondida es sólo una pequeña parte del enorme pastel de viviendas ilegales que existen en el corregimiento de Pedregal.
“En todo el corregimiento de Pedregal, el 75% de las familias vive sin legalizar su terreno y por ende su vivienda”, dijo Omar Montenegro, director regional del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot).
Según el director de Catastro y Bienes Patrimoniales, David Vega, el problema de Pedregal es el mayor en materia de invasiones de tierras en esta provincia.
Si estimamos que la población del corregimiento llega a 25 mil personas, entonces más de 18 mil 750 viven en terrenos sin poder legalizarse desde hace décadas, calculó Vega.
Miles han invadido terrenos privados y estatales y ahora empezamos, junto con el Miviot, un programa para tratar de legalizar a la mayoría de estos panameños.

