El tiempo ha pasado y ya suman 430 años desde que un 30 de abril de 1581 Diego López de Villanueva y Zapata fundara el pueblo de Penonomé, capital de la provincia de Coclé.
Su sonoro nombre se debe, según la historia, a Nomé, un aguerrido cacique que luchó contra los españoles que, sedientos de oro, le arrebataron la vida.
Cuenta la leyenda que los indígenas señalaban el sitio en donde murió Nomé diciendo: “Aquí penó Nomé” o sea, “aquí murió Nomé”.
Otra versión señala que el nombre entero del cacique era Be Nu Nomé y que con el pasar de los años se adaptó hasta quedar finalmente establecido como Penonomé.
La historia más idílica relata la pena del cacique Nomé al saber que la princesa Zara, a la cual amaba, decidió echarse a las aguas del río y morir al no poder cristalizar su amor.
Hoy día, convertido en la capital de la provincia de Coclé, Penonomé alberga una población de más de 18 mil habitantes, según el censo nacional de población y vivienda de 2010.
En los últimos siete años el crecimiento de la población se ha dado hacia los extremos de la ciudad, invirtiéndose millones de dólares en la construcción de más de 3 mil viviendas.
La población también se ha incrementado con la llegada de personas de otras provincias, al igual que de extranjeros.
Si hay algo que distingue a esta comunidad es el desarrollo cultural que ha tenido a través de los años.

