La piedra pintada es un sendero ubicado a un costado del cerro de La India Dormida convertido en monumento geológico que invita a descubrir los petroglifos indígenas que más accesibles en el país.
Los mayoría de los visitantes que admiran los sitios naturales de este lugar son los europeos.
En el año 2006 solo se recibían unos mil 500 turistas extranjeros y otros 3 mil locales, pero en los últimos dos años la visita se ha elevado a unos 6 mil extranjeros y unos 12 mil nacionales. Las cifras incluyen los paseos escolares y de universidades, indicó Aristides Rodríguez, del comité comunitario.
Para llegar a la piedra pintada se tiene la ayuda de los guías, que para el caso son los famosos niños “cuentacuentos”, unos jóvenes muy versados en la historia de la región.
Hay personas como la francesa Pauline Poublan Couste, que emprenden el viaje por el sendero de la piedra pintada solo con la ayuda de un mapa. “Es la primera vez que estoy aquí en este sitio y mi objetivo es conocer”, detalló.
Agregó que le parece fabuloso el clima y las montañas que ha podido apreciar
